NBA versus Euroleague, por Diego Moldes

NBA versus Euroleague

Hubo unos años, entre 1989 y 2011 aproximadamente, en los que la distancia entre la NBA y la élite europea se acercaba año tras año. Desde hace más o menos un lustro, la situación se ha invertido y cada año que pasa la distancia entre la primera y la segunda liga de baloncesto profesional del mundo se va agrandando. La NBA tuvo dos lockouts, uno en 1999 y otro en 2011 (del 1 de julio al 25 de diciembre), que hicieron pensar que el baloncesto de élite europeo se podría beneficiar de las crisis de la mejor organización deportiva del planeta, liderada por David Stern y Adam Silver.  Sin embargo, por múltiples factores, esto no ha sido así. La gestión económica de ese inmenso negocio llamado NBA mejoró año tras año, sabiendo valerse del marketing, la televisión, internet y las nuevas tecnologías, para cautivar a empresas, marcas y público, especialmente el infantil y adolescente. Los niños de hoy son los consumidores del mañana y eso lo saben bien en USA.

El nivel de juego europeo fue creciendo desde finales de los años ochenta y se consolidó en los años noventa y principios del siglo XXI. Los jugadores europeos nacidos en los años sesenta, setenta, ochenta y primeros noventa, de Petrovic y Sabonis (nacidos en 1964) hasta Kristaps Porziņģis (1995), pasando por Stojakovic (1977), Ginóbili (1977), Nowitzki (1978), Pau Gasol (1980), Tony Parker (1982), Marc Gasol (1985) y tantos otros, fueron incorporándose a la NBA, dejando su talento fuera del Viejo Continente. El reto es deportivo pero sobre todo económico. De los cinco europeos de la liga en 1989 y los doce en 1995, hemos pasado a más de sesenta en 2016, para más de un centenar de extranjeros. Cada vez se van más jóvenes y con menos formación. La tendencia crecerá hasta llegar a ser el 50% de la liga en la década de 2020.

En 2010, por ejemplo, con el cambio euro a dólar se dio la circunstancia de que el CSKA de Moscú, con un presupuesto de unos 50 millones de euros, podía competir con las franquicias NBA (unos 70 millones de dólares en fichajes por franquicia, que pasados a euros eran poco más de 50, es decir como los moscovitas). Hoy la élite europea se mueve entre los 25 y los 35 millones de euros (apenas ocho equipos) y las franquicias NBA en unos cien millones. En el peor de los casos les cuatriplican el presupuesto. Y la distancia seguirá aumentando. Si nos vamos a la zona media de Europa, un equipo de Eurocup con un presupuesto de entre 6 y 8 millones de euros no sería ni el 10% del de una franquicia NBA. En la NBA hay 24 jugadores All-Star cada año, pero con salarios de más de 8 millones hay más de 140 profesionales.

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La subida del límite salarial hace prácticamente imposible competir, ni siquiera con cláusulas de salida imposibles. Hace poco Jordi Bertomeu, CEO de la Euroleague, decía que si a un jugador le pagaban cuatro veces más de lo que vale, los equipos de la ULEB no podían hacer nada. Se refería a Sergio Rodríguez, que dejaba el Real Madrid con 30 años (ganando unos dos millones de euros) para irse a los Sixers de Philadelphia para ganar 8 millones de dólares (no de euros). Bertomeu se equivocaba porque no pensaba en global sino en mentalidad europea. La economía global ha globalizado el talento. Si le pagan al Chacho 8 millones de dólares es porque es lo que vale, su valor de mercado son hoy ocho millones, aunque haya sido gracias a ser MVP de la Euroleague hace dos años. Estos es válido para Llul o para cualquiera. Si Ricky Rubio gana 13,4 millones de dólares, que es lo que le pagan los Timberwolves en la temporada 2016-17, es porque ése es su valor de mercado. Esto es indiscutible.

Lo que sí es discutible es el valor deportivo de la NBA, o el de la Euroleague. A mi juicio el nivel medio de juego de las franquicias NBA es peor que el de hace diez o veinte años. En la Euroleague y la Eurocup, la clase media es mejor que la de los años noventa o la primera década del siglo XXI; sin embargo, el nivel de la élite, el top-16 o el top-8 de la Euroleague es manifiestamente inferior al de hace cinco, diez o quince años. El motivo es el éxodo de jugadores: la NBA esquilma casi todo el talento que surge de Europa, en muchos casos sin dejar que los jugadores se consoliden como estrellas en sus países de origen (ni Hezonja, ni Abrines ni los hermanos Hernangómez eran estrellas europeas o de la ACB, eran jugadores de equipo, talentosos, sí, pero de equipo, ni siquiera titulares).

¿Qué da valor a un producto? Lo que los demás consumidores piensen de él. Nadie tiene que saber nada de tecnología para saber que Apple es buena marca, ni hay que saber de mecánica para saber que Mercedes Benz son buenos motores y coches de calidad. Se pueden comparar con otros productos peores. Un bolso Louis Vuitton es caro porque el valor intangible de marca es elevado. La NBA es una marca global, su producto es conocido en cualquier confín del planeta, desde hace más de treinta años. La Euroleague en quince años no ha conseguido ser un producto global, ni siquiera una marca reconocida europea. La mayor parte de los europeos, no aficionados al basket, jamás han oído hablar de ella. En términos de marketing la Euroleague es un fracaso absoluto, en términos deportivos un éxito rotundo. Cualquier aficionado de verdad al baloncesto disfruta más de un Real Madrid-FC Barcelona o un CSKA-Fenerbahçe que de un Minnesota-Philadelphia del mes de diciembre o febrero (sabiendo que esos dos equipos no jugarán playoffs).

El lector puede pensar que, si ha leído hasta aquí, mezclo lo económico con lo deportivo y no debería hacerlo. Lo explico.

¿Cómo saber el nivel real deportivo de la NBA si es una liga cerrada?

¿Cómo comparar algo que es un monopolio de talento?

Los partidos amistosos entre equipos de la NBA y otros del ámbito FIBA es la única manera. Como son amistosos de pretemporada no se puede sacar ninguna conclusión porque, gane quien gane, siempre pueden justificarse, por exceso o por defecto.

Desde 1946 hasta 1978 la NBA vendió al mundo que sus equipos eran invencibles. Ellos eran los profesionales y los demás los amateurs. El 8 de septiembre de 1978 los campeones de la NBA jugaron contra el Maccabi de Tel Aviv en Israel, en la ciudad macabea. El equipo israelí ganó al estadounidense, 97-98, estableciendo la primera pica en Flandes. Pero no trascendió. No se televisó fuera de Israel. Casi nadie lo supo.

Para que eso no volviese a suceder, la NBA no volvió a mandar al campeón de su liga hasta pasadas dos décadas, cuando los Chicago Bulls de Michael Jordan apalizaron al Olympiacos en el Open McDonald’s de París en 1997. El campeón NBA ganó por 104 a 78 al campeón de la Euroliga de la FIBA. En 1999 el Open McDonald’s, que se había iniciado en 1987 dejó de celebrarse. Tras un largo y absurdo paréntesis, la NBA creó en 2003 sus Global Games, tanto en suelo americano como europeo o asiático. Se creaba así un modelo de marketing global para vender la marca NBA al mundo mediante partidos que ni eran oficiales ni tampoco de exhibición.

Desde 1978 hasta 2016 las franquicias NBA han jugado 138 partidos, han ganado 121 y han perdido 17. ¿Invencibles? No, pero casi imbatibles. Ganan el 87,7% de las veces y pierden el 12,3% de sus partidos. Aunque la mayor parte de esos 138 partidos han sido contra equipos europeos, también han jugado contra equipos de otros continentes y de selecciones ya desaparecidas como la URSS y Yugoslavia. Sólo 8 equipos han ganado a equipos NBA, el Maccabi de Tel Aviv en cuatro ocasiones, el CSKA y el Barcelona en tres, el Real Madrid y el Fenerbahçe en dos. El Málaga tiene el récord curioso de que nunca ha perdido contra un equipo NBA, un partido, una victoria (contra los Memphis de Pau Gasol y Navarro). Este es el desglose.

Equipo Partidos Victorias Derrotas %
 Maccabi Tel Aviv 20 4 16 .200
 FC Barcelona 8 3 5 .375
 CSKA Moscow 9 3 6 .333
 Fenerbahçe 5 2 3 .400
 Real Madrid 8 2 6 .250
 Baloncesto Málaga 1 1 0 1.000
 Alba Berlin 2 1 1 .500
 Soviet Union 4 1 3 .250
Totales 138 17 121 .123

La supremacía de la NBA no estaba en juego. En 2007 el campeón NBA, los Spurs, apalizó al campeón de la Euroleague, el Panathinaikos de Obradovic. Era una de aquellas giras de la Euroleague en suelo estadounidense.

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El 7 de octubre de 2010 el FC Barcelona repitió la gesta del Maccabi y logró vencer a L.A. Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol, ¡los Lakers de Phil Jackson! Esto lo vio todo el mundo. El debate estaba abierto. ¿Era menor el nivel de la NBA de lo que presuponíamos? ¿O había mejorado tanto el nivel de Euroleague? ¿Qué ocurriría si un equipo del top-8 de la Euroleague jugase partidos oficiales contra equipos NBA de la zona media? ¿Y si jugasen contra equipos NBA que no juegan playoffs y cuyos jugadores nunca han jugado un solo partido bajo presión?

La supremacía de la NBA no estaba en entredicho, porque seguían siendo los mejores y esos partidos eran de pretemporada. Entonces viene la gran pregunta. ¿Por qué obligan a jugar con reglas NBA y con árbitros NBA? Esos refs (árbitros) son empleados de la NBA y sus instrucciones son defender la mano que les da de comer (y muy bien). Es cierto que han jugado con reglas mixtas en algunas ocasiones y que la Euroleague logró imponer un árbitro europeo frente a dos americanos. En todo caso, siempre bajo sus reglas.

Tomad nota.

NBA contra equipos de Copa de Europa, Euroliga FIBA o Euroliga ULEB.

El balance total entre equipos NBA y equipos de la élite europea, en 90 partidos, es de 74 victorias y 16 derrotas, a favor de los norteamericanos. 82,2% de victorias. Siempre con reglas NBA. Aun así, han perdido el 17,8% de las veces.

  • En la llamada Era FIBA (1978-1999), el balance era 23 victorias y 3 derrotas, con reglas mixtas NBA-FIBA y árbitros NBA. Más del 88,5% de victorias.

En la llamada Era Euroleague Baskeball (2003-2016), el balance es:

  • 51 victorias y 13 derrotas, siempre con reglas NBA. (79,7 % de victorias)
  • 35 victorias y 4 derrotas, en campo NBA, con 3 árbitros NBA y siempre con reglas NBA. (89,7% de victorias)
  • 16 victorias y 9 derrotas, en campo europeo, con 2 árbitros NBA y un árbitro de Euroleague y siempre con reglas NBA. (64% de victorias)

Pensémoslo bien. Simplemente con jugar en Europa, con 1 árbitro FIBA y 2 árbitros NBA, pero con reglas 100% NBA, aun así, los equipos europeos ganan el 36% de los partidos.

Es decir, se pasó de un 88,5 % (1978-1999) a un 79,7% (2003-16).

Pero únicamente con incorporar a un árbitro no NBA y con público europeo, los equipos NBA en 13 temporadas pasan de ganar casi el ochenta por ciento de sus partidos (79,7%) a ganar sólo el 64%. Un 15 % menos.

¿Qué pasaría si se jugasen con sólo dos árbitros, dos NBA y dos FIBA y reglas mixtas? Por lógica, siguiendo esa sucesión porcentual podrían bajar otro 15%, al 49% o 50%.

¿Y si los equipos NBA jugasen con reglas FIBA en suelo europeo y árbitros europeos ¿ ¿Bajarían al 44%? Es decir, ¿perderían más partidos de los que ganarían?

Algunos creemos que sí. Otros que no.

Es algo que nunca sucederá. La NBA jamás dejará que se ponga en cuestión que su modelo no es el mejor. Es sabido, además que nunca podría ser en partidos oficiales, porque la NBA no estás sujeta a las normas de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), algo que ha reconocido en su día David Stern. Su sucesor Adam Silver tampoco lo ha desmentido.

Creo que, con reglas FIBA y controles antidoping supervisados por la WADA, si hubiese un partido entre el campeón de la NBA y el de la Euroleague, el equipo europeo tendría opciones de ganar. Si fuese una Final Four, con dos equipos NBA y dos equipos de Euroleague, las opciones estarían al 50%. Con reglas FIBA, tendrían ventaja los europeos incluso.

Insisto que es algo que nunca va a pasar. Los mejores equipos están en la NBA, eso es indiscutible. Pero no todos los mejores equipos están en la NBA. Hablo de juego colectivo, de equipos con mayúsculas, no de suma de individualidades. Es decir, no los 30 mejores equipos son los 30 de la NBA. El CSKA de Moscú actual es mejor equipo que Minnesota, el Fenerbahçe tiene mejor plantilla que Phoenix Suns y los Philadelphia 76ers es inferior, por supuesto, al Real Madrid. El FC Barcelona ganaría un playoff a cinco partidos a los actuales Nets de Brooklyn.

Como todo esto es una especulación, no así los resultados de esos amistosos –llamados NBA Global Games–, la única propuesta sensata y viable es la que propongo aquí:

Crear un partido NBA versus Euroleague, juntando a los 12 mejores de cada competición. No me refiero a un All-Star con partido de exhibición (para eso los de la NBA ya tienen el suyo) sino a un partido oficial, a semejanza de la Ryder Cup que, desde 1926, enfrente en dos equipos a los mejores golfistas de Europa contra los mejores de Estados Unidos de América.

Como jugaría el orgullo, sobre todo por parte de los europeos, la intensidad y competitividad sería máxima. Además podría darse el caso, bien lógico, de que entre los 12 mejores de la NBA hubiese europeos (los Nowitzkis y Gasoles venideros) y en los 12 mejores de la Euroleague podría haber, casi con seguridad, algunos estadounidenses.

Sería un aliciente más para los amantes del baloncesto, movería a empresas patrocinadoras de ambos continentes, y sería un colofón final para finalizar o comenzar una temporada.

Estoy seguro de que la Euroleague Basketball (ULEB) querría, porque tendría mucho que ganar y poco que perder.

Estoy casi seguro que la NBA no querría, pues no tienen mucho que ganar y sí mucho que perder, en caso de derrotas.

¿Alguien está dispuesto a trasladarle esta propuesta a ambas ligas?

Diego Moldes

Madrid, 10 de octubre de 2016

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