Joe Arlauckas: “Jugando en Grecia me ponía casi cachondo”

Joe Arlauckas, exjugador de Real Madrid, Baskonia y Unicaja, ha concedido una extensa entrevista, donde ha repasado muchos aspectos de su vida deportivas. Estos son algunos de los fragmentos más destacados,

Debut en la NBA (Sacramento Kings)

“Éramos un equipazo… pero por las noches (risas). En la NBA no te controlan. Se supone que eres un profesional. No es como aquí. Puedes hacer lo que quieras mientras rindas. Casinos, putas. Como veas. Eso sí, en el momento que baja tu rendimiento te echan. Ya está. Aquí están todo el día encima de ti, a ver adónde vas, qué comes. También, en los equipos de la NBA, los jugadores fuera del campo van más a su rollo. Eso de que somos un equipo… no tan equipo. Si yo tengo ganas de jugar y tú estás jugando bien y se te jode el tobillo, tampoco me importa mucho porque al que le toca salir es a mí. Sabonis me contó que en Portland los primeros cinco meses se los pasó solo en la habitación. Hay mucha gente esperando a que pierdas el sitio”.

Italia

“Para los americanos Italia era el país. Bob McAdoo marcó el camino. Es que Europa para nosotros era Italia. Tuve un compañero en Niagara que en Irlanda estaba ganando cien mil dólares al año. Calculé y en diez años era un millón de dólares. Ahí decidí dar el salto. La pena es que no valorábamos lo más importante, que es la experiencia de vivir en Europa. Yo entonces era un americano idiota al cien por cien”.

Su llegada a España 

“No sé cómo llegué a España. No tengo ni idea. Entrené en Milwaukee pero vi que no tenía sitio y me llamó mi agente con la oferta de Málaga: ‘Hay playa y hace sol’, me dijo. Pues ya está. Suficiente. Y al llegar es verdad, ves la playa en agosto, las ferias, y mola. Pero lo pasé fatal en Málaga por culpa de Pesquera. En cuanto al choque cultural… Un día me fui a las procesiones de Semana Santa con mi mujer y Ricky Brown, que era un negrazo. Estábamos tomando unas birras y a lo lejos empezaron a llegar los tíos con los gorros estos, que son como los del Ku Klux Klan. No te puedes imaginar cómo nos quedamos. Ricky al principio estaba de espaldas. Empecé a intentar que Ricky no se girase, pensando: ‘¡Hay que sacar al negro de aquí ya!’. Y le dije: ‘Ricky, no te gires’. Y ni caso, se dio la vuelta y se quedó blanco como un folio. Porque encima él era de Mississippi. Puso una carita… de: ‘Pero, hostias, ¿esto qué cojones es?’. Y ya llegó Manolo Rubia a explicarnos que no, que tranquilos, que era otra historia. Pero joder, son iguales que el Ku Klux Klan. Fue muy fuerte”.

Sabonis

“Fue un periodo de adaptación. Sabas es corto en palabras. Aunque es un buenazo, al principio es muy frío. Los primeros días le hacía preguntas: ‘¿Qué pasa, Sabas, que jugáis a las cartas en las concentraciones?’. Y él: ‘Sí’. Y ya está, no decía más. Además, a mí me gustaba jugar dentro, a cuatro cinco metros de la canasta. Sabas entre lo que medía y su envergadura, te quitaba dos metros de campo. Cuando él cruzaba, te quitaba todo el espacio, no podías penetrar y tampoco podías dársela porque estaba al lado y al final lo que te salía era un mal tiro. Pero yo era un profesional, así que fui buscando el punto de compatibilidad”.

Rivalidad con el Barça

“Los dos partidos que nos ganó el Barça, el de la liga en Madrid y el de la Final Four en París, me duelen hasta hoy. Fueron dos derrotas muy duras. Esto me deja más marcado que los sesenta puntos que metí. Cuando pienso en mi carrera recuerdo más esos dos partidos. Pero lo bueno del Barça es que siempre te saca lo mejor, vas con unas ganas… Lo siento, decirlo tan claro, pero no es lo mismo el Barça que ir a Manresa, con dos mil personas y un frío de cojones. No es lo mismo que ir al Palau a jugar contra el mejor equipo de la Liga. Si no te emocionas contra ellos es que no te gusta esto”.

Grecia

“Eran los partidos más intensos que había. Recuerdo contra el Olympiacos, dieciocho mil tíos cantando la canción de Queen, ‘We Will Rock You’. Pero sin música, todo el campo haciendo el ritmo. Y yo: ‘Hostia, qué bonito’. Se me subía la presión de la sangre. Y de repente empiezan todos: ‘We will, we will fuck you’. Ahí me paré: ‘Qué cosa más bonita, hijos de puta, os voy a meter treinta en la puta cara’. La verdad es que jugando en Grecia me ponía casi cachondo. Nunca olvidaré eso en mi vida. Luego te vas a Huesca con mil ochocientas personas y no es lo mismo”.

Fuente: Jot Down

Articulos Relacionados

Los Kings se tiran de los pelos: “No veo techo para Doncic”

Sacramento Kings se ha enfrentado esta noche a Dallas Mavericks, y Dave Joerger, entrenador de Sacramento, ha tenido tiempo de elogiar a Doncic, y confesar que no elegirle en el pasado Draft, fue un error, “Tal vez hubo la idea que tenía un límite. No lo veo, desafortunadamente para nosotros. Pero él es genial para […]

El Baskonia aún no ha pagado a Pedro Martínez

Pedro Martínez estuvo presente en el partido que disputaron el Manresa y el Zaragoza, con victoria de los locales. El hasta hace poco entrenador del Baskonia, confesaba que el club vitoriano aun no le ha pagado, “Pelearme para que me paguen el contrato que tenía, ahora ese es el principal objetivo que tengo, porque no […]

Thomas Heurtel, el mejor ‘repartidor’ del Barça en ACB

Thomas Heurtel ha ofrecido una gran dirección de juego pese a la derrota del Barça en el Martín Carpena. El galo ha vuelto a batir el récord de asistencias de su equipo en Liga ACB después de repartir 14 este domingo ante el Unicaja en 27 minutos de juego, aportando también 8 puntos para un […]


Comentarios :

Deja un comentario!

Añade aqui tu comentario, o trackback desde tu propio sitio. También puedes suscribirte a estos comentarios via RSS.

Se amable, limpio, mantente en la temática del Artículo y no hagas Spam.


ApuestasBaloncesto – Apuestas y noticias de Basket

Blog de apuestas y noticias de baloncesto

A %d blogueros les gusta esto: